Pinamar está rodeada de un imponente bosque de pinos plantado a principios del siglo XX para fijar las dunas. Hoy ese bosque es el pulmón de la ciudad y ofrece kilómetros de senderos para caminar, andar en bici o simplemente respirar aire puro. La reserva natural de Cariló y las dunas vivas del sur completan un ecosistema único en la costa argentina.
Más de 7.000 hectáreas de pinos, acacias y tamariscos para explorar
Más de 100 especies de aves en la zona, incluyendo carpinteros y lechuzas
Senderos de tierra ideales para mountain bike y paseos en bicicleta
Las dunas del sur de Pinamar son un paisaje natural único para recorrer
Bosque nativo con senderos señalizados y flora autóctona
Amaneceres en la playa y atardeceres en el bosque: paisajes increíbles todo el año